domingo, 18 de agosto de 2013

Reseña Looking for Alaska de John Green

Titulo: Looking for Alaska (Buscando a Alaska)
Autor: John Green
Género:  Adulto Joven, Romance, Contemporánea.
Páginas: 231
Editorial: Dutton Books (of Penguin group)
Idioma en que lo leí: Inglés



Resumen

Antes: La existencia entera de Miles "Pudge" Halter ha sido un gran acontecimiento fallido, y su obsesión con famosas ultimas palabras solo lo ha hecho implorar el Gran Tal vez aun más. Luego se dirige al aveces alocado, posiblemente inestable, y cualquier cosa excepto aburrido mundo del Internado Culver Creek, y su vida se convierte en lo opuesto a segura. Porque al final del pasillo esta Alaska Young. La maravillosa, inteligente, divertida, sexy, auto destructiva, jodida, y absolutamente fascinante Alaska Young, quien es un evento para si misma. Ella arrastra a Pudge en su mundo, lo lanza dentro del Gran Tal vez, y roba su corazón.

Después: Nada vuelve a ser lo mismo.


(sacado de Goodreads y traducido por mi)


Comentario

Primero que nada quiero reconocer que me dejé llevar completamente por la portada antes de leer el libro; pensé que Buscando a Alaska iba a ser un libro un poco aburrido, y pensé de más, porque este libro se convirtió en uno de mis favoritos con solo comenzar a leerlo. Venía en el box set de John Green que me compré y lo quería leer desde hace bastante tiempo. 

La historia trata sobre un chico llamado Miles quien le pide a sus padres ir a una especie de internado en su último año de clases, convengamos en que él no era muy popular ni sociable en su antiguo colegio y quería un "cambio" por así decirlo. Se va entonces al internado al que fue su padre cuando era joven.
Allí conoce Chip o como más es nombrado en el libro, "el Coronel", quien es su roommate. También a Takumi y a Alaska, esta última se convierte en el amor imposible de Miles ya que esta saliendo con otro chico. 

A medida que trascurre el libro podemos ser participes de las cosas que hacen, del primer cigarrillo que fuma Miles, sus borracheras, y su primera novia. Además del hobbie de Miles, el cual es saber las ultimas palabras de la gente.

Algo que hace del libro algo interesante es que cada capitulo es llamado con un numero x de días y luego un Before (la primera mitad de la novela) o un After (la segunda mitad). Lo que te mantiene pegado al libro, a parte de lo divertido que es leerlo (creo que este es uno de los libros que más me han hecho reír) es poder saber que es lo que marca un antes y un después en la historia. Cuando por fin lo sabes es como si el autor quisiera verte llorar, lo que sucede es tan derrepente que te deja marcando ocupado. 

Al llegar a la segunda parte del libro, el tono nostálgico y triste de este me comenzó a molestar un poco, pensé en que Buscando a Alaska estaba perdiendo ese no se que que me había gustado tanto, pero el autor supo salvar el libro (al menos según mi punto de vista) y le dio un vuelco a la historia que me dejo satisfecha. El final no pudo haber sido mejor y acabó por convertir al libro en uno de mis favoritos, como dije anteriormente.

En resumen, recomiendo muchísimo el libro. Si quieren hacerse una idea de lo que trata más o menos o de como esta escrito deben leer el Escenas y Diálogos que hice la novela. En serio léanlo porque es demasiado bueno.



                                                               Nota:






domingo, 4 de agosto de 2013

Escenas y Diálogos #12 (Parte 2)

Seguiré con la entrada anterior, ahora escribiré la segunda parte del doceavo escenas y diálogos del blog, dedicado al libro...




Looking for Alaska (Buscando a Alaska) de John Green


(...) Me encontré pensando sobre el presidente William Mckinley, el tercer presidente americano en ser asesinado. El vivió por varios días después de que le dispararan, y hacia el final, su esposa empezó a llorar y a gritar, "¡Quiero irme también!, ¡quiero irme también!" y con su ultima ración de fuerza, Mckinley se volteo hacia ella y dijo sus ultimas palabras: "Todos nos iremos".
(Miles sobre el presidente Mckinley, página 120)


(...) ese es el miedo: he perdido algo importante, y no puedo encontrarlo, y lo necesito. Es temer como si alguien pierde sus anteojos y va a la tienda donde los venden y allí le dicen que el mundo ha corrido sin anteojos y que el podría simplemente hacerlo sin ellos.
(Miles, página 144)


(...) ¿qué demonios es un instante? Nada es instantáneo. El arroz instantáneo toma cinco minutos, el pudin instantáneo una hora. Rechazo el que un instante de dolor cegador se sienta particularmente instantáneo.
(Miles, página 146)


(...) escribí sobre este chico Banzan. El estaba caminando a travez del mercado un día cuando escuchó a alguien pidiéndole a un carnicero la mejor pieza de carne. El carnicero respondió:
-Todo en mi tienda es lo mejor, no puedes encontrar una pieza de carne que no es la mejor.
Al escuchar esto, Banzan se dio cuenta que no hay ni un mejor ni un peor, que esos juicios no tienen un real significado porque solo hay lo que es, y como prueba, el alcanzó la iluminación.
(Miles sobre Banzan, página 195)


-Todo lo que viene junto se desmorona -dijo el hombre viejo- Todo. La silla en la que estoy sentado. Fue construida, y entonces va a desmoronarse. Yo voy a desmoronarme, probablemente antes que esta silla. Y ustedes van a desmoronarse. Las células y órganos y sistemas que los hacen ser ustedes, vienen juntos, crecen juntos y entonces deben desmoronarse. Budha sabía una cosa que la ciencia no probó para el milenio después de su muerte. La entropía aumenta. Las cosas se desmoronan.
(Dr. Hyde, página 196)


Entonces llamé a mi papá al trabajo, y su secretario, Paul, me preguntó si todo estaba bien, y me pregunté porque todos, todos, me preguntan si todo esta bien cuando llamo a cualquier hora que no sea el domingo en la mañana.
-Si, estoy bien
Mi papá contestó.
-Hola, Miles ¿Está todo bien?
Me reí y hablé tranquilamente (...)
-Si, papá. Todo esta bien.
(Miles, su padre y Paul, página 201)


Siempre me ha impresionado cuando me doy cuenta que no fui la única persona en el mundo que pensó y sintió cosas tan extrañas y terribles.
(Miles, página 213)

Me di cuenta de eso en ondas y nos sostuvimos uno en el otro llorando y pensé Dios, debemos vernos tan defectuosos, pero no importa tanto cuando recién acabas de darte cuenta, después de todo este tiempo, que aun estas vivo.
(Miles, página 215)

Nosotros no hablábamos mucho. Pero no lo necesitábamos.
(Miles sobre él y Takumi, página 214)


Si tan solo pudiéramos ver la interminable cadena de consecuencias que resultan de nuestras pequeñas acciones. Pero no podemos saberlo mejor hasta que saberlo mejor es inútil.
(Miles, página 218)


(...) cuando los adultos dicen: -"los adolescentes piensan que son invencibles" con esa astuta, estúpida sonrisa en sus caras, ellos no saben cuan acertados están. Necesitamos no estar desesperanzados, porque no podemos estar irreparablemente rotos. Pensamos que somos invencibles porque lo somos. No podemos nacer y no podemos morir. Como toda energía, solo podemos cambiar de forma y tamaño y manifestaciones. Ellos olvidan eso cuando envejecen. Se asustan de perder y fracasar. Pero esa parte de nosotros más grande que la suma de nuestras partes no puede empezar y no puede terminar, y por lo tanto no puede fallar.
(Miles, página 220 y 221)


Las últimas palabras de Thomas Edison fueron: "Es muy hermoso allí". No se donde este ese allí, pero creo que esta en algún lugar, y espero que sea hermoso.
(Miles, página 221)



(Traducido por mi)



Espero que les haya gustado. Perdonen por no escribir mucho este último tiempo. Que tengan un buen día.













Escenas y Diálogos #12 (Parte 1)

Después de no haber escrito por mucho tiempo y de no terminar nada de lo que leía, por fin el último día de julio acabé de leer un libro que me encanto y del cual hablaré en mi próxima reseña. Recopilé tantas frases que me gustaron que este Escenas y Diálogos estará dividida en dos. El libro elegido es...






Looking for Alaska (Buscando a Alaska) de John Green


-(...) tú realmente no quieres tener una reputación por delatar. Pero vamos a hacerle frente a esos bastardos, Pudge. Te lo prometo. Ellos van a lamentar haber jugado con uno de mis amigos.
Y si el Coronel pensaba que llamándome su amigo me haría estar de su lado, bueno, el estaba en lo correcto. 
(el Coronel y Miles, página 28)


Ella es linda, pensé, pero no necesitas que te guste una chica que te trata como si tuvieras diez años. Tú ya tienes una mamá.
(Miles sobre Alaska, página 34)


Te pasas toda tu vida atrapado en el laberinto, pensando sobre como vas a escapar de el un día, y cuan emocionante va a ser, e imaginar ese futuro te mantiene andando, pero nunca lo haces. Tan solo usas el futuro para escapar del presente. 
-(...) imaginar el futuro es un tipo de nostalgia.
(Miles y Alaska, página 54)


-Él me ama - me dijo Alaska mientras caminábamos de regreso al circulo de dormitorios -él también los ama a todos ustedes. Es solo que él ama más al colegio. Ese es el asunto. Él piensa que domarnos es bueno para el colegio y para nosotros. Es la lucha eterna, Pudge. El bueno versus el malo.
-Eres terriblemente filosófica para ser una chica que recién fue atrapada -le dije.
-A veces pierdes una batalla. Pero el mal comportamiento siempre gana la guerra.
(Miles y Alaska, página 56)


-Te encontramos una novia -me dijo Alaska - (...) todo lo que tengo que hacer ahora -dijo ella - es convencerte de que te guste y convencerla de que le gustes a ella.
(Alaska a Miles, página 59)


-¿Quién es mi cita? -preguntó el Coronel.
-Tu novia es tu cita.
-Muy bien -dijo el, y luego sin expresión -pero no nos llevamos muy bien.
(el Coronel y Alaska, página 60)


-Quiero decir, es estúpido extrañar alguien con quien ni siquiera te llevabas bien. Pero, no lo se, era lindo, tu sabes, tener siempre a alguien con quien pelear. (...)
-Puedes pelear conmigo -le dije. Puse mi control del videojuego abajo y me recosté nuevamente en nuestro sofá de espuma y me adormecí. Mientras me quedaba dormido, oí al Coronel decir:
-No puedo estar enojado contigo, débil y delgado bastardo.
(el Coronel y Miles, página 66)


-(...) no te preocupes, amigo -dijo él- Dios va a castigar al malo. Y antes de que Él lo haga, nosotros lo haremos. 
(el Coronel al Miles, página 71)


-¿Que esta mal? -pregunté. Y sentí la ausencia de su mano en mi.
-Nada esta mal. Pero siempre hay sufrimiento, Pudge. La tarea o la malaria o tener un novio que vive muy lejos cuando hay un chico guapo recostado junto a ti. El sufrimiento es universal. Es de la única cosa que los budistas, cristianos y musulmanes están preocupados.
(Miles y Alaska, página 82)


(...) entonces caminé de vuelta a mi habitación y colapsé en la litera de abajo, pensando en que si las personas fueran lluvia, yo era una llovizna y ella era un huracán.
(Miles sobre Alaska, página 88)


La noche cae rápido. Hoy día esta en el pasado. 
(Edna St.Vincent Millay, página 89)


(...) las personas, pensé, quieren seguridad. Ellos no pueden soportar la idea de la muerte siendo un gran y oscuro nada, no pueden soportar la idea de sus seres queridos no existiendo, y no pueden ni siquiera imaginarse a si mismos no existiendo. Finalmente decidí que las personas creían en un después de la vida porque no podían soportar no hacerlo.
(Miles, página 100)


Continuará...


(Traducido por mi)